EL
VACIO LEGAL
LOS PLENOS PODERES
A partir de esa fecha el rector de la
Universidad se arroga funciones que le competen estrictamente a la Junta
Universitaria de acuerdo al Estatuto y Reglamento de la Universidad. Así
alevemente sanciona a directores de Áreas (Salud, Educación y Jurídica)
suspendiéndolos de sus funciones, encarga a nuevos directores (sus cómplices y compinches)
esas áreas, encarga Coordinaciones de niveles, Coordinaciones de Carrera y
Programas de Maestrías, a otros individuos de similar catadura, que exhalan
loas, derrochan declamaciones vanas al traidor, despellejan las manos en
aplausos para obtener las migajas, para llegar a aprobar ilegalmente el
presupuesto de la Universidad para el año 2012, autoriza el pago de las
bonificaciones a los directores y coordinadores encargados, aspectos que fueron
denunciados en su oportunidad tanto a la Contraloría General del Estado como a
los miembros del Consejo de Educación Superior (CES).
Con fecha 6 de octubre de 2011, el
Rector de la Universidad remite al CES una comunicación en la cual solicita la
autorización para la aplicación de lo dispuesto en el artículo 12, numeral 14
de Estatuto Orgánico de la Universidad y dictar una resolución de carácter urgente
y transitorio que contendrá: …entre otros aspectos… literal d: La facultad para
que transitoriamente el Rector y los Directores de las Áreas asuman ciertas
atribuciones previstas en el Estatuto Orgánico y en el Reglamento General de la
Universidad Nacional de Loja.
El
presidente del Consejo de Educación Superior, con fecha 16 de enero de 2012,
remite una comunicación (Of. No. CES-79-2012) en la que recomienda algunos
aspectos frente a lo solicitado por el Rector,
que frente a la problemática que atraviesa la Universidad en ejercicio
de la autonomía responsable, el Rector “…puede hacer uso del mecanismo de
referéndum para aprobar la resolución normativa de transición de conformidad a
la LOES y su reglamento General…”, esto claramente lo dice el OFICIO, no es el
mentado ACUERDO que el interfecto pretende hacer creer a la comunidad, el ACUERDO
NO EXISTE como tal, sino un llano oficio.
En la comunicación también se solicita
al Rector “SUPRIMIR” las disposiciones de los acápites “Tercero”, ”Cuarto” y
“Quinto”, por medio de las cuales el Rector asume transitoriamente las
atribuciones y deberes previstas en el artículo 7 del estatuto de la UNL, para
la Junta Universitaria; y las atribuciones y deberes previstos en el artículo 9
del Estatuto de la UNL, para el Consejo Académico Administrativo; y los
Directores de Área asumen los deberes y atribuciones de los Consejos
Académicos, previstos en el artículo 22 del mencionado Estatuto.
CONFORMAMOS LA ALIANZA POR LA DEMOCRACIA Y LA DIGNIDAD UNIVERSITARIAS
La realidad institucional que demuestra el vertiginoso
deterioro académico en que ha caído la
Universidad Nacional de Loja, ante la incapacidad e ineptitud de quienes están
al frente de sus destinos, han sumido a la Alma Máter en una profunda división
a docentes, empleados, estudiantes, trabajadores, no por asuntos académicos y
de relevancia, sino por la disputa generada desde las más altas instancias de
autoridad para captar dignidades y poder, despertar y estimular desmedidas ambiciones
personales en detrimento del conocimiento, la investigación y los lazos que
desde siempre han unido y relacionado a la Universidad con su pueblo.
La proximidad del término del periodo para el cual, en un
mal momento, elegimos a los actuales directivos universitarios, es inalterable,
quiéranlo o no deben convocar a elecciones, donde la expresión democrática de
la comunidad universitaria exprese su voluntad, para lo cual desde ya demandamos las más altas medidas
de seguridad para que se garantice: la libertad de sufragio, mediante la
presencia efectiva y real de un ente de control, antes, durante y después del
proceso, esto significa: control desde la inscripción de candidaturas, diseño
de padrones, la campaña promocional de los candidatos, recepción y conteo de
votos y proclamación de resultados. Las
diferentes formas de violentar la voluntad de la comunidad universitaria las
hemos palpado, por lo que no confiamos en un Tribunal Electoral ni Juntas
Receptoras del Voto, nombrados por y para el beneficio de los actuales
directivos.
Ante este desastre nos hemos reunido y acordado conformar
la ALIANZA POR LA DEMOCRACIA Y LA DIGNIDAD UNIVERSITARIA, en donde
convergemos las auténticas bases de los estamentos, quienes no hemos vendido
nuestras conciencias, ni tenemos compromisos oprobiosos, que deseamos el cambio
verdadero, posicionados del sendero hacia los sitiales de honor en la docencia,
investigación, desarrollo, vinculación con la sociedad y gestión administrativa
y financiera, sin miramientos de ideologías, banderías políticas, ambiciones
personales, cálculos ni premeditación, proponemos una administración
innovadora, transparente, institucional, comunitaria, de respeto y por la
vigencia de los principios universales de la educación superior.
¡Por la
academia, respeto y dignidad universitarios, siempre adelante!
Loja,
abril de 2013
La
Coordinación General.